Quién era la carismática princesa “Bha” de Tailandia, que murió tras estar 3 años en coma: ayudó a las mujeres en las cárceles y la querían como heredera al trono

La tragedia golpea a la monarquía en Tailandia. La princesa Bajrakitiyabha Mahidol, también conocida como princesa Bha, murió a los 47 años tras permanecer más de tres años en coma. Era la hija mayor del rey Maha Vajiralongkorn y única hija de su primer matrimonio.

Era la mayor de los siete hijos del rey Vajiralongkorn, fruto de su relación con su primera esposa, la princesa Soamsawali, que también era prima hermana del monarca por parte de su madre.

“La princesa Bha era un orgullo para Tailandia. Su compromiso con la construcción de una sociedad de bondad, justicia e igualdad permanecerá para siempre como un legado moral para la nación, una luz que guíe a las generaciones de tailandeses”, indicó Charnvirakul.

El rey de Tailandia, Maha Vajiralongkorn, en el centro, a la izauierda su hija, la princesa Bha, y a la derecha la reina Suthida, en 2019. Foto: Reuters

“Esta pérdida no es simplemente una mala noticia para el pueblo, sino un dolor inconmensurable en los corazones de toda la nación”, expresó el primer ministro Anutin Charnvirakul en un discurso televisado.

En diciembre de 2022 la princesa Bha se desmayó mientras entrenaba a los perros del ejército tailandés para una exhibición. En ese momento su nombre acaparó todos los titulares y trascendió fronteras.

Recién cinco días después de conocerse su hospitalización el palacio anunció que la princesa recibía medicación y apoyo técnico para sus pulmones, corazón y riñones.

Los médicos informaron que padecía una arritmia cardíaca grave, causada por una infección de Mycoplasma en el corazón, una infección bacteriana generalmente asociada con la neumonía. Poco a poco se supo que su estado de salud era crítico.

La princesa Bajrakitiyabha Mahidol en noviembre de 2020 en un evento público con su padre. Foto: EFE

Jamás volvió a abrir los ojos y permaneció hospitalizada con asistencia mecánica desde entonces. El hermetismo reinó hasta este viernes 12 de junio, cuando se confirmó su fallecimiento.

“El equipo médico le proporcionó la atención más cercana e intensiva posible, pero su estado siguió deteriorándose progresivamente. Falleció a las 19:48 hora local el 11 de junio en el Hospital Chulalongkorn”, declaró el palacio en un comunicado.

La princesa Bajrakitiyabha: abogada, diplomática, impulsora de la reforma penal y apasionada del deporte

Durante una visita a la Universidad de Cornell en 2012, la princesa Bha reflexionó sobre los múltiples roles que desempeñaba. “Hoy me pregunto: ¿qué soy exactamente? ¿Fiscal? ¿Abogada defensora? ¿Diplomática? La respuesta es que soy todo eso a la vez, una persona híbrida que se adapta”, había dicho.

Nacida el 7 de diciembre de 1978, también conocida como Ong-Bha, pasó gran parte de su niñez y adolescencia en el Reino Unido. Durante su juventud estudió en Estados Unidos y finalmente volvió a su país natal para su formación universitaria.

Asistió a la Heathfield School, una escuela secundaria para niñas en Ascot, Inglaterra, antes de regresar a Tailandia para obtener una licenciatura en derecho en la Universidad de Thammasat. Luego obtuvo una maestría y un doctorado en la Facultad de Derecho de Cornell en Ithaca, Nueva York.

Se convirtió en fiscal adjunta en la fiscalía general de Tailandia. También ocupó cargos diplomático ante las Naciones Unidas y fue nombrada embajadora en Austria, Eslovaquia y Eslovenia, funciones que desempeñó entre 2012 y 2014.

Cientos de personas llevaron fotos de distintas etapas de la vida de la princesa para homenajearla. Foto: Reuters

Entabló una relación con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Consciente de que Tailandia tiene uno de los mayores números de reclusas del mundo, propuso ideas.

Tal como informa The New York Times en la extensa biografía que compartió de la princesa tras su muerte, abogó la reforma del sistema de justicia penal tailandés y remarcó como una injusticia que se impongan penas severas a mujeres condenadas por cargos relativamente menores.

Empezó a luchar activamente por los derechos de las mujeres reclusas después de visitar varias cárceles tailandesas. “Vi a muchas embarazadas, a otras sosteniendo a sus bebés, y ni ellas ni esos niños tienen contención del sistema”, expresó en una entrevista con las Naciones Unidas.

Presionó al gobierno tailandés para que presentara una resolución ante la Comisión de Prevención del Delito y Justicia Penal, argumentando que las mujeres eran vulnerables en un sistema penitenciario diseñado para hombres.

Promovió la adopción por parte de la ONU en 2010 de las “Reglas de Bangkok”, también conocidas como las “Reglas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de las Mujeres Reclusas y las Medidas No Privativas de Libertad para las Mujeres Infractoras”.

La princesa Bha además impulsó proyectos para garantizar que las madres tailandesas encarceladas recibieran asesoramiento y servicios de cuidado infantil, para ayudarlas a reinsertarse en la sociedad tras su liberación.

“Ruego un trato humano para las mujeres presas en lugares como Indonesia”, dijo en aquel entonces. Participó en otros proyectos, como campañas e iniciativas para frenar la violencia contra las mujeres, en su calidad de embajadora honoraria de buena voluntad de la ONU para las mujeres.

Dedicó muchísimo tiempo, algo que no tenía por qué hacer; impulsaba sus ideas, organizaba reuniones, se sentaba con la gente y hacía sesiones de lluvia de ideas para preguntar qué se podía mejorar”, aseguró Jeremy Douglas, alto funcionario de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, quien conocía a la princesa desde hacía más de dos décadas.

La princesa Bajrakitiyabha participó de la carrera "Bike for Dad" en Bangkok en 2015. Foto: Reuters

En 2021 su padre la nombró jefa de personal de su guardia personal, otorgándole el rango de general. La princesa Bajrakitiyabha también era una entusiasta del deporte y participaba con frecuencia en carreras de larga distancia y circuitos de ciclismo.

El rol que ocupaba en la monarquía: podía ser la próxima reina de Tailandia

Medios como The Guardian, la BBC y The New York Times afirman que tras su muerte la familia real tailandesa perdió a su miembro de mejor reputación y con mayor magnetismo para el pueblo por su carisma.

El rey Vajiralongkorn, de 73 años, aún no nombró a un heredero. La costumbre tailandesa dicta que el heredero debe ser varón, pero una enmienda constitucional de 1974 permite que una mujer acceda al trono.

La princesa Bajrakitiyabha había sido nombrada general por su padre.  Foto: EFE

El rey tiene cinco hijos fruto de sus cuatro matrimonios oficiales -actualmente está casado con la reina Suthida, una exazafata-. Pero cuatro de sus hijos, fruto de sus segundas nupcias, fueron repudiados por su propio padre en 1996 y se fueron a vivir con su madre en Estados Unidos.

En 2019 le otorgó títulos reales a tres de sus hijos: a la princesa Bha y a dos de sus hermanastros: el príncipe Dipangkorn Rasmijoti y la princesa Sirivannavari Nariratana. Los nuevos títulos se consideraron una muestra pública de que los tres estaban en la línea de sucesión al trono.

La princesa Sirivannavari, de 39 años, diseñadora de moda, es la única hija del monarca con su segunda esposa, mientras que el príncipe Dipangkorn, de 21 años, es su único hijo con su tercera esposa, Srirasmi Suwadee, a quien posteriormente acusó de corrupción y de quien se divorció.

Su quinto hijo, el príncipe Dipangkorn, es señalado como el presunto heredero, pero enfrenta dudas sobre su capacidad para desempeñar el papel de monarca en un país donde la institución real tiene tanta influencia.

El repentino colapso de la princesa Bha en 2022 intensificó las especulaciones sobre posibles cambios en la línea de sucesión. En 2023, dos de los hijos que el rey había repudiado, Vacharaesorn y Chakriwat Vivacharawongse, regresaron sorpresivamente a Tailandia tras vivir exiliados durante 27 años; sin embargo, en junio de 2025 ambos volvieron a Estados Unidos.

Para muchos especialistas monárquicos tailandeses, la princesa Bajrakitiyabha era la figura más prometedora para suceder a su padre, ya fuera como reina o como regente, para ayudar al príncipe Dipangkorn.

Ella representaba la esperanza que podía llevar a la familia real hacia el futuro”, aseguró Kasidit Ananthanathorn, profesor que estudia la monarquía en la Universidad Ramkhamhaeng de Tailandia, en diálogo con The New York Times.

En Bangkok cientos de mujeres lloran la partida de la princesa Bajrakitiyabha. Foto: EFE

Entre los partidarios de la monarquía, la princesa era vista por muchos como alguien que podría devolver el prestigio a una casa real que se había vuelto impopular.

A diferencia de su padre, la princesa, que era soltera, estaba libre de escándalos. No se conocía ningún detalle de su vida amorosa y tenía una reputación intachable como diplomática, que evocaba respeto y demostraba sus cualidades para impulsar cambios en temáticas muy complejas.

En la capital tailandesa lloran la muerte de la princesa Bha. Foto: AP

Además, la hija mayor del rey se había mantenido al margen de la política nacional, incluidas las multitudinarias protestas de 2020 por la reforma de la monarquía. Y cada vez que se presentaba en eventos públicos era vitoreada por la gente.

La princesa Bha será velada en el Gran Palacio de Bangkok y su funeral se celebrará con los más altos honores que dicta la tradición real. Su muerte deja sin respuesta la sucesión en Tailandia y la severidad de la ley de lesa majestad del país descarta cualquier debate público al respecto.

Fuente: www.clarin.com

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